martes, 11 de agosto de 2009

TRABALENGUAS


Son composiciones cortas, casi todas de origen anónimo, dirigidas a los niños con una doble finalidad: la de jugar con laberintos fónicos y la de ejercitarlos en la articulación en voz alta de palabras y en el desarrollo de la dicción ágil de fonemas de difícil pronunciación. Además, ayudan en las etapas tempranas de la educación a fomentar la memoria.

Forman parte de la literatura popular y los encontramos en todas las lenguas y culturas. Y todos tienen en común la nula importancia que se le da a los contenidos, lo que aún le da a estos juegos el elemento motivador de la sorpresa o el absurdo. Por eso, como en algunos cuentos clásicos, podemos encontrar perlas que nos deben hacer pensar, pues son los propios niños quienes nos pueden sorprender si reparan en su significado.

¿Qué decir del surrealista 'cielo enladrillado' por todos aprendido que cuando se 'desenladrille' puede provocar una catastrófica lluvia de adoquines? ¿Y de los tigres que de repente son herbívoros y se ponen tristes? No se advierte la violencia sádica que contiene el famoso 'Pablito clavó un clavito en la calva del calvito': qué ruin debe ser ese niño, el tal Pablito, para tener semejantes accesos.

En valenciano la cosa no se queda atrás. Hay que recordar la truculenta escena de unos jueces caníbales comiéndose las tripas de un ajusticiado: 'Setze jutges en un jutjat mengen fetge d'un penjat'.

Para evitar estos desatinos semánticos proponemos el siguiente trabalenguas en el que el contenido es parte esencial del rimado. Debe ser aprendido, como todos, primero despacio y después pronunciado cada vez a mayor velocidad:

'La política está judicializada.
¿Quién la desjudicializará?
El desjudicializador que la desjudicialice,
buen desjudicializador será.'

O este otro, más sencillo pero de mayor actualidad. Se lo hemos oído recitar como un sonsonete a la señora de Cospedal desde Marbella:

'La justicia está politizada.
¿Quién la despolitizará?
El despolitizador que la despolitice,
buen despolitizador será.'

sábado, 8 de agosto de 2009

GESTOS, MUECAS Y PANTOMIMAS


Dicen que los gestos son importantes en política. Mucho lo deben ser, a la vista de la profusión y cuidado con que son programados y utilizados. Se puede decir que no hay manifestación política que no prevea el gesto, formando parte de su puesta en escena y como elemento comunicador, haciéndolo punto de referencia mediático.

Todos los utilizan, gobierno y oposición, cada cual con sus propios fines. Recuérdese, por ejemplo, como gesto de trascendencia innegable, la reunión de Patxi López con los colectivos de víctimas de terrorismo tras su investidura; o la llegada en taxi de Miguel Ángel Revilla a la Moncloa, o el encuentro de Moratinos con Caruana en Gibraltar.

Como gesto hay que tomar el acompañamiento de Rita a Camps, bolso en mano y de la mano, al TSJ de Valencia para declarar sobre los regalos de El Bigotes. Haga lo que haga la Justicia, el gesto ha quedado impreso en nuestra retina.

Gestos son, cómo no, la colocación de primeras piedras, aunque todos sabemos que mejores gestos son la colocación de las últimas.

Como se ve, son tan diversos en la finalidad y el alcance con que cada uno se presenta que meterlos todos en un mismo saco con la etiqueta de “gestos” no parece apropiado. Más bien algunos parecen muecas – guiños o carantoñas – cuyo único fin es congraciarse con la clientela, y otros simplemente son pantomimas del esperpento continuo en el que se desenvuelve la política valenciana.

De todos, nos quedamos con el que nos lacera, intelectual y estéticamente, desde hace ya cinco años colgando de un balcón de la plaza Las Aulas. La pancarta “Agua para todos” fue un gesto populista y demagógico que abanderó la política electoralista del lloro permanente, del agravio contumaz, frente al gobierno de Madrid – cuando ya no era Aznar presidente – , mientras aquí se articulaba una red de clientelismo con el agua como fondo.

Ha estado permanentemente expuesta – excepto en los periodos electorales por imperativo legal -, convirtiéndose con el paso de los años en símbolo de poder. Ya no importa que el agua no sea un problema escatológico; no importa que la manipulada Plataforma del Agua se vaya diluyendo como azucarillo al tiempo que se han ido aireando los intereses de alguno de sus líderes, como los del presidente de los regantes de Villena, que van desde los inmobiliarios, a la promoción del golf o la venta de agua embotellada a Danone... No, ahora la pancarta es bandera, y estará ahí, descolorida y ajada, por pelotas, mientras don Carlos presida el balcón y la casa entera.

Sólo desaparecerá cuando, en el 2011, ceda el bastón de mando a Moliner, y entonces quizá lo veamos salir del Palacio de la Plaza de las Aulas vestido a lo romano con la pancarta como túnica.

sábado, 13 de junio de 2009

¡A LOS TOROS!


Con el señuelo de buscar trabajadores, algún avispado del PP, de los que mandan, dio con los teléfonos de 39 sudamericanos y, llegado el momento oportuno, fueron concitados.

Primero les dijeron que acudieran al paque Ribalta, que iban a ser contratados en alguna de las muchas obras que se realizan en la ciudad con los fondos del plan Zapatero. Y alli acudió el nutrido grupo de sudamericanos con sus familias ansiosos de tener un contrato, aunque fuese de seis meses, pues el paro está agujereando los bolsillos.

Sin embargo, el enlace, un señor de Burriana con muchas maneras y buenas dotes para el trato, les dijo que lo del contrato vendría después, pues debían ir a Valencia a la plaza de toros. Los sudamericanos, muy aficionados ellos a las corridas, a la capital se fueron, a ver la faena de unos diestros bien conocidos: Rajoy, Camps y Fabra, con sus respectivas cuadrillas y vestidos con trajes de luces de impecable hechura. Llenaron dos autobuses y participaron en el récord de asistencia que han proclamado en el PP.

Aunque los argumentos de los morlacos no fueron nada del otro jueves, la corrida fue divertida y los diestros (porque son de la derecha) fueron aclamados y salieron a hombros. Los ilusos sudamericanos, ilusionados, volvieron a casa creyendo que les esperaba a cada cual un flamante contrato.

No fue así y han tenido que esperar... hasta que esta persona de Burriana, pasadas las elecciones, les ha respondido que no le interesan sudamericanos, ni colombianos, ni moros, ni mucho menos negros; sólo necesitaban españoles para este trabajo.

Así de corridos se han quedado.

jueves, 21 de mayo de 2009

PIJOTERÍO CON MAYÚSCULAS


La semana que viene voy de boda. Me sentía muy ufano con mi traje de verano comprado para la ocasión en el centro de oportunidades de El Corte Inglés, un traje de marca a un buen precio.

Pero hoy me he enterado – ingenuo de mí – que en esto de los trajes, como en la mayoría de los objetos de consumo, hay dos dimensiones con sus correspondientes gamas: una para la gente corriente y otra para un pijoterío de lo más refinado y selecto, donde las calidades, exquisiteces y precios son irreconocibles.

He sabido que existen trajes a medida y personalizados, de marcas como Milano y Brioni, para auténticos sibaritas del vestir, llamados 'los ferrari', realizados según el método bespoke en los que el mismo maestro sastre cuida en su confección de cada detalle: paños inarrugables de altísima calidad, bocamangas con botonadura superpuesta, pantalones con trabillas italinas de doble pliegue, forros, solapas, chalecos... Trajes que cuestan entre los 3 000 y los 6 000 euros, el salario de medio año de un milieurista.

Lo que ese selecto pijotero – uno de los 500, dicen, que hay en España -, con su traje, sus zapatos, su reloj-joya y demás abalorios puede llevar encima como si tal cosa, al estilo de un maniquí de escaparate, en una recepción oficial, en un acto político de aclamación de masas, a la entrada o salida del juzgado, puede costear durante cuatro años ininterrumpidos el subsidio de desempleo de un trabajador en paro.

Y son tan abrumadoramente agraciados que algunas veces ni siquiera tienen que pagarlos, porque hay otros pijoteros que les quieren un huevo y se los regalan. Así de glamuroso puede llegar a ser el mundo pijoteril.

Lo curioso del asunto es que se van a presentar ante cuatro millones de parados y – aseguran – van a ganar las elecciones.

lunes, 18 de mayo de 2009

INCREÍBLE, PERO CIERTO


Madrid, dos días después del debate:

La conclusión de Rajoy tras el debate del Estado de la Nación fue tajante: yo he ganado, dijo; quienes han salido perdiendo son los cuatro millones de parados. Toda la cascada de propuestas que se pusieron sobre la mesa para atajar la lacra del desempleo son, para él y para el PP, inútiles, naderías, boletos de rifa, conejos sacados de la chistera y un montón de improperios más. El Partido Popular, que es quien de verdad se preocupa por los parados, tiene la auténtica solución del problema, pero ¡qué lástima!, no puede ponerla en práctica.

Valoración de los ciudadanos: tres cuartas partes de la población considera muy poco fiable al PP, que se acuerda del decretazo de Aznar y ve cómo los planes 'confianza' de personajes como Camps se van a gestionar 'con fianza' a poco que se descuide.

Castellón, tras nueve años de espera del aeropuerto. Provincia y ciudad donde el desempleo ha crecido desorbitadamente:

Para el PP y sus concejales mediáticos, Calles es el gestor del paro. Nada pueden hacer con este gobierno de Madrid que los tiene olvidados. Además, eso del empleo es cosa de otros. Aquí se trata de pedir el Ave y retrasar la Nacional, que es lo que da votos. Y, por otra parte, al presidente de la Diputación nadie le puede dar lecciones sobre cómo poner a trabajar a la gente, que él es el que más coloca de la provincia.

Para calibrar hasta dónde puede llegar esta lacerante falta de escrúpulos al utilizar el incremento del paro como arma electoral y sectaria, y lo poco que les preocupa en realidad, baste poner un solo ejemplo: la Escuela Taller del Ayuntamiento de Castellón, gestionada con subvenciones del Servicio Valenciano para el Empleo y la Formación, abrirá sus puertas dentro de unos meses, mientras que en otras localidades cercanas ya está funcionando. Más de 400 jóvenes, aspirantes a una formación básica que les permita obtener una primera ocupación remunerada, se están preguntando ansiosos si serán uno de los 20 elegidos. Son en su mayoría alumnos de 16 años de Secundaria que no tienen el graduado y, por tanto, jóvenes cuya única salida es la iniciación de una formación laboral. Sólo 20 alumnos para una ciudad como Castellón, un escaso 5% de la demanda. La otra pregunta es: ¿está garantizada la equidad en la selección o se utiliza con fines espurios?

domingo, 10 de mayo de 2009

POR LA BOCA VIVE EL PEZ


Y también muere, cuando la necesidad, la codicia, el atrevimiento asociado a la ignorancia o la desmesura le incita a engullir el cebo mortal. La boca, por la que respira, se alimenta y se comunica, es, en todo caso, un órgano vital. También lo es para el resto de los mortales y, cómo no, para la interacción social de las personas y los grupos.

En boca cerrada no entran moscas, dice el refranero; quien más habla, más yerra, aseguran también los que prefieren la callada por respuesta. Es cierto que el comedimiento verbal es preferible a las andanadas vociferantes, pero la comunicación es requisito ineludible de la convivencia.

Hay quien se encierra en un hermético silencio, sin escuchar a nadie salvo sus propios ruidos, sus propias verdades y sus propias falsedades, caminando hacia un autismo irreversible, creyéndose único depositario de unos valores irrenunciables que deben imponerlos a los demás, incluso por su bien. En política, estas actitudes son propias de gobiernos sustentados en mayorías absolutas, reacios a admitir voces discordantes, sin darse cuenta que la legitimidad democrática no es sinónimo de infalibilidad.

En 1991 el PP accedió a la alcaldía de Castellón con mayoría absoluta, la cual se ha ido manteniendo hasta la actualidad. Son casi 19 años de mayorías absolutas que han ido urdiendo una forma de hacer política que elude sistemáticamente el diálogo político, sustituyéndolo por la relación paternal y populista con los ciudadanos, a través de grupos interpuestos y redes de interés.

El PP sólo admite el aplauso complacido o el silencio sumiso. Le enoja la crítica de los discrepantes, a quienes no le reconocen la dignidad de tener voz propia, aunque sea equivocada. Tal es su soberbia, para enmascarar sus debilidades y carencias.

La sociedad de Castellón necesita de diálogo, que significa, en palabras de Claudio Magris, ponerse en tela de juicio; luchar por las ideas de uno, pero estando dispuesto, en principio, a dejarse convencer, si las tesis del adversario resultaran lógicamente más fundadas y humanamente más auténticas. Diálogo para el consenso en los temas que más preocupan a la ciudadanía, que en nuestra ciudad no son pocos.

Por eso suscribimos la petición de la oposición en el Ayuntamiento para llegar a un acuerdo sobre los temas cruciales, más allá de conveniencias partidistas, en estos momentos de graves dificultades en la gestión municipal y en el desarrollo económico de la ciudad.

martes, 5 de mayo de 2009

TRAM: FRACTURA Y DISCORDIA


La razón de ser, la finalidad primera de un trolebús, como cualquier otro medio de transporte colectivo, es la de facilitar y mejorar la comunicación; es la de acercar, la de unir a las personas. Si se trata de un proyecto de mayor envergadura, como el del TRAM, mayor énfasis debería ponerse en estos requisitos.

Por el contrario, el proyecto del trolebús guiado por Castellón se ha convertido ya en el proyecto de la discordia política, de la fractura social, del atropello cultural, conservacionista y patrimonial.

El Partido Popular en el gobierno de la ciudad y en el Consell debe tener muy poderosas razones para haberse embarcado en un proyecto que genera tanta repulsa, que les obliga a desoír informes de cualificados órganos consultivos y a vulnerar preceptos legales. ¿Qué intereses se esconden detrás de tal decisión? No se han explicitado, ni se incardinan en un proyecto de ciudad. Sería infantil que el empecinamiento fuera por oposición al proyecto de movilidad de los socialistas con el tranvía como opción; y resulta malpensado barruntar otro tipo de compromisos. El silencio de los gobernantes infunde todo tipo de temores.

Solamente tienen un único punto de apoyo: la mayoría absoluta que les ha otorgado una mayoría silenciosa que prefiere mirar hacia otro lado, callando y, al hacerlo, otorgando. Por el contrario, a la minoría que se opone a este desatino sólo le asiste la voz de la razón, de las razones jurídicas, culturales y preservadoras de un patrimonio cultural y natural que es uno de los pocos baluartes que ofrece la ciudad: el parque Ribalta, su entorno y el centro histórico.

Un trolebús atravesando la ciudad por el medio, desde el Grau hasta la UJI, partiendo en dos el centro histórico y el parque, atentando contra los valores patrimoniales, no se sostiene ni por razones de extrema necesidad de movilidad. Y hasta ahora hemos visto cuál es su nivel de utilización.

Por tanto, y para evitar una mayor degradación de la ciudad, modestamente exigimos:

1.La inmediata paralización de las obras.
2.La apertura de un proceso de información y análisis para concitar el máximo de consenso político y social.
3.La propuesta de un trazado alternativo para su estudio técnico y presupuestario.
4.El establecimiento de un calendario de ejecución acorde con el esfuerzo inversor.
5.El análisis conjunto con los ayuntamientos de los municipios colindantes para ofrecer fórmulas de ampliación que rentabilicen al máximo el dinero de todos.